jueves, 1 de julio de 2010

20 malos hábitos de los clientes que debemos afrontar los diseñadores gráficos

1) Quieren grandes diseños a un precio mínimo.
Casi todo mundo tiene Photoshop, así que los clientes piensan que es muy fácil tomar cualquier imagen y convertirla en un buen diseño. Otro síntoma de que les parece fácil, es cuando te dicen: “tan caro me cobras, pero si mi sobrino me dijo que él me lo hace casi gratis, con programas que ha bajado de Internet”.

2) Te piden que les mandes “propuestas”.
Es muy común recibir correos o en foros de ayuda, pidiéndote que mandes algunas propuestas para que “compitas” con otros diseñadores y que el mejor se gane el trabajo. Cuidado, porque algunas veces son otros diseñadores tratando de robarte las ideas e implementarlas a un proyecto.

3) Te pagan a plazos o de plano ya no te pagan.
Cada vez que te contraten pide el 50% de anticipo y el resto al entregar el trabajo. Muchos clientes se esperan a que su campaña funcione para pagarte. O te dan la fecha pero no el mes, ni el año.

4) Te piden trabajos para ayer.
Infinidad de clientes te pedirán un diseño que debería estar listo hace semanas. Por lo tanto existirá una falta de planeación en cuanto al mensaje y una pobre comunicación hacia el usuario final.
Lo peor viene cuando existen errores costosos por la falta de revisión en el contenido.

5) Nunca te entregan a tiempo las imágenes y texto.
Jamás esperes que te manden todo el contenido del diseño, tendrás que trabajar con texto simulado e imágenes diferentes a las originales. Esto puede terminar con que te digan: “baja imágenes de Internet para el catálogo”.
Claro que eso derivará en problemas con el derecho de autor, imágenes de pobre resolución y en el caso del texto final, por supuesto que tendrá errores.

6) No te mandarán imágenes de alta resolución para trabajos de impresos.
Existen clientes que por ahorrarse el contratar un estudio fotográfico, toman ellos mismos las fotografías y te las mandan. Sin saber que las tomaron con una cámara de menos de 4 megapixeles, a un tamaño pequeño, a 72 dpi y además todas requieren una “arreglada” en Photoshop.

7) Te forzan a utilizar su imagen corporativa, aún si está mal hecha.
¿Cuántas veces hemos recibido tan solo un impreso en periódico para que digitalicemos el logo de una compañía? y que de ahí saquemos todos los impresos, separación de color para serigrafía, un sitio en Internet, una animación en Flash, un power point, etc. L

8 ) ¿Puedes hacer la tipografía más grande? ¿le podías cambiar de color a un violado azulado?
Existen clientes que desean estar contigo al diseñar, no pueden evitar el pedir “pequeños” cambios. -Al fin y al cabo te están pagando ¿o no?. Lo peor es cuando les presentas una propuesta a una “junta de decisión”, con 8 personas o más tratando de justificar su presencia: ¿cómo se vería con fondo rojo? ¿como que la imagen no me dice nada? -uhmmm, no se, pero como que no me convence, no se qué le falta, pero le falta algo- ¡Oigan tengo una idea! mejor que nos entregue las diferentes propuestas que pensemos en esta junta…

9) Te piden interminables cambios y juntas de revisión del proyecto.
Existen clientes que desean verte a diario para “pequeños” cambios, antes de darte el OK. Lo mejor es crear un calendario de revisiones, totalmente controlado por ti.

10) Siempre te piden más trabajo del acordado en el contrato.
Puede ser buenos si te pagan por ello, pero si te piden algunos extras sin pagarte, entonces existe algo malo en tu forma de arreglar convenios.

11) Jamás recibes las respuestas correctas
Cada vez que deseas contactar al responsable del proyecto, no está disponible o te manda intermediarios, terminando así con el mensaje erróneo en el diseño. Siempre trata de hablar con la persona líder en el proyecto.
De lo contrario el diseño aprobado por uno sera rechazado por el responsable del proyecto una vez que aparezca.

12) Te culparán con problemas de trabajos impresos.
Se puede ganar un dinero extra tomando la responsabilidad de la impresión, se contrata a un impresor y se trabajaba con él en todo el proceso. PERO… NO se recomienda, porque si existe un problema de impresión, el primero que pagará por ello eres tu…
Lo mejor es recomendar un impresor al cliente, claro que uno debe estar pendiente de la preprensa, pruebas de color, etc. Pero la forma de pago, calidad y tiempo de entrega de los impresos estará a cargo del cliente y el impresor.

13) No te querrá pagar si existe algún gasto extra.
Al hacer el contrato debes advertirle que si existen gastos extras como comprar fotografías de “stock”, ilustraciones de último minuto, animaciones adicionales, pago por algún script de Internet, etc. el cliente debe estar consciente y al hacérselo saber estará de acuerdo con el costo.

14) Te cancelarán un proyecto sin recibir paga alguna.
Algunos clientes acostumbran trabajar con el diseñador al mismo tiempo que se “arriesgan” con un nuevo negocio, si por alguna razón ya no puede continuar te cancelan todo. Por eso es importante el pago de un anticipo, de otra forma te quedarás sin nada de nada.

15) Te pedirán el nombre de usuario y contraseña para algún sitio que diseñaste y les entregaste todo para que ellos cambien contenidos.
Así que debes mantener toda la información de acceso a servidores en algún sitio para los sitios que diseñes o que entregues a clientes.

16) Te piden por algún diseño que ya perdieron.
Espera a que tus clientes te pidan un diseño que hiciste hace tres años. Por este motivo guarda respaldos de todo lo que haces en por lo menos dos locaciones, para que cuando alguien te pida algo del pasado, lo tengas archivado.

17) Existirá alguna disputa legal con algún cliente.
Debes estar preparado por si un cliente te acusa de algún problema con sus diseños. Lo mejor es guardar los correos electrónicos para cada cliente. Por si se tiene que recurrir a ellos en algún problema legal.

18) Te quieren controlar por cada paso en el Diseño.
Existen clientes que desean controlar todos los aspectos del diseño, dejándote muy poca acción en cuanto a creatividad en el proceso. Es importante que hagas valer tu conocimiento y creatividad (en una forma amigable), para que la persona confié en tu juicio visual. De otra forma solo serás un “operador de la computadora con conocimientos en diferentes programas de Diseño”.

19) Falta de planeación e investigación por parte del cliente.
Si trabajas con un cliente que no ha investigado o planeado nada con respecto a lo que desea, será muy difícil saber cuales son sus verdaderas expectativas. Cuantas veces nos han dicho: “No se… quiero un sitio muy simple, algo que me cueste muy poco, pero la verdad no me he puesto a ver otros sitios, pero tu eres el diseñador y debes saber qué me conviene”.

20) Un cliente que se la sabe de todas todas.
Allá afuera existen infinidad de clientes que piensan que saben todo acerca de tu trabajo. Lo mejor es saber tratar con esas personas, respetar lo que te digan, pero utilizar tu juicio de Diseñador. No hay por qué pelearse con él. Si así lo haces tendrás una terrible experiencia de trabajo. Él tratará de justificar su punto de vista y tu la de contrarrestarlo.
Hipólito Araujo
Gracias especiales a IKONO de México.

jueves, 24 de junio de 2010

El bloqueo creativo, pesadilla del diseñador

Bocetos y más bocetos, pasar los avances a la computadora... borrar todo y volver a empezar de nuevo.

Comienza la molestia, luego una insatisfacción total y finalmente la desesperación. Este proceso es indicativo que estamos atravezando por un bloqueo creativo. Por mucho que insistes, no creas nada "bueno", desde un pequeño logo hasta toda una campaña, trabajos que en muchas otras ocasiones los has hecho en un abrir y cerrar de ojos ahora te cuesta mucho.
¿Eres incapaz de hacerlo? ¡Por supuesto que no! ¿Acaso cada uno de tus trabajos necesariamente debe ser una obra de arte?

Al contrario de lo que la mayoria de clientes piensa, los diseñadores también somos humanos, por lo que no somos perfectos, así que no todo lo que hagas te va a satisfacer o a los demás. No debemos presionarnos demasiado, ¡ES NORMAL!

Muchas veces nos imponemos un elevado nivel de exigencia, y en ocasiones parece que pretendemos sentarnos delante del computador y en cinco minutos tener resuelto el trabajo. Y no hay nada más falso que eso. El trabajo creativo es un proceso, y por tanto tiene que avanzar poco a poco. Es asi como yo manejo este proceso, primero leo el briefing entendiendo asi que es lo que se busca transmitir, luego busco ideas en revistas, en la calle o en internet, siendo esta última la más utilizada por mi, de ahi procedo a realizar mis primeros bocetos y luego pasarlo al computador, dependiendo de la dificultad del proyecto, me puede llevar tranquilamente varios días. Y he aqui donde radica el problema; si bien quedo claro que es un proceso por ende necesita su tiempo; y precisamente en el diseño muchas veces no hay tiempo. Las cosas son siempre para ayer y en definitiva trabajamos bajo presión. Todo ello hace mella en nuestro pobre cerebro, que no se da abasto en encontrar la idea perfecta, el color perfecto, la tipografía perfecta y de vez en cuando necesita parar.

El bloqueo creativo es inevitable, muchas veces nos saturamos de tanta información, de tanto stress que nos resulta casi imposible poder manejarlo. Pero ante estos momentos tan indeseados, tenemos armas con que combatir este bloqueo.

Si sientes que las horas pasan y no te ha llegado la idea deseada: detente, relájate, respira, levántate, camina y cambia tu ambiente. Cualquier actividad nueva despejará tu cabeza y permitirá que las ideas fluyan de nuevo, en mi caso agradezco a los juegos de video. Pero sobre todo tranquilízate. Después observa tu entorno de trabajo: Si alrededor del computador hay hojas y más hojas, lapiceros, revistas, libros, etc, ese desorden acabará afectándote y aumentando tu ansiedad. En tu escritorio de trabajo debes tener sólo lo necesario.

Una de las principales causas del bloqueo creativo es la rutina. Quizá estés demasiado centrado en ese diseño, seguramente le estés dedicando horas de más. Analizalo y confía en ti. Probablemente tu autoestima se haya venido un poco abajo. No seas tan exigente contigo mismo, ya en otras ocasiones también has atravesado dificultades y has acabado resolviendo bien tu trabajo, ¿Porqué? Porque eres un profesional.

Los paseos son muy beneficiosos en estos casos. Ve a dar un paseo a un centro comercial o al menos camina por la calle. Todos los estímulos (la gente pasando, los olores, las imágenes, los ruidos, etc) te harán olvidar tu bloqueo o quizá veas algo que te dé alguna idea. O todavía mejor, deja tu área de trabajo; llévate una laptop o una libreta y trabaja al aire libre, esto te ayudará a que las ideas fluyan mejor. Pero si tu jefe no te permite salir, escucha música, busca un nuevo enfoque. Quizá ese trabajo en concreto que tienes entre manos no te gusta del todo... por eso debes invertir la situación. Diviértete haciendolo.

Recuerda tambien buscar nuevas ideas, inspirarte, por eso coge un libro, navega por internet y busca ejemplos de situaciones resueltas como la que tú estás intentando resolver. No se trata de que cojas la que más te guste y la copies, sino de que observes cómo lo han hecho otros para después encontrar tu propia propuesta.

Por último, cambia de hábitos. Haz algo de ejercicio en cuanto puedas, aumentará tu capacidad creativa. Y por supuesto descansa y come bien, si no lo haces te sentirás físicamente pesado y no podrás dar rienda suelta a tu creatividad.

He aquí algunos consejillos para afrontar mejor los bloqueos creativos. El diseño es un trabajo apasionante pero exige al cuerpo un esfuerzo importante, te exige ser activo, positivo, observador y lo malo es que cualquier cambio en tu estado de ánimo te afecta.

Así que por desgracia el bloqueo es muy común, esa temida pagina en blanco nos quita el sueño en más de una ocasión, pero como en todo, siempre hay una solución.

Hipólito Araujo